Vida y Obra de un Espíritu del Bosque (séptimo)

domingo, 25 de septiembre de 2011

Séptimo Cuento: Un Lobo

Había una vez en un bosque oscuro, un lobo. El lobo vivía solo, pero pasaba el tiempo con su manada cuando lo necesitaba.

Un día paseando por el bosque conoció un espíritu en un árbol y se enamoró. El espíritu del árbol también se enamoró del lobo y pasaban ratos agradables y felices por las noches, y por las mañanas el espíritu dormía en su árbol y el lobo la pasaba con la manada.

Una noche cuando el lobo iba camino al árbol, se llevo una gran sorpresa, pues parte del bosque había sido talado por leñadores durante el día. El lobo asustado corrió a buscar el árbol del espíritu y al llegar, se encontró con que también había sido talado. El espíritu había desaparecido.
El lobo estaba desesperado, triste, enojado y frustrado, buscaba al espíritu día y noche sin descanso, lloraba su ausencia y añoraba sus días felices. 

Paso mucho tiempo antes de que el lobo decidiera aceptar la partida del espíritu y una vez que lo acepto, no soportaba la tristeza… lloraba amargamente, y tenía un dolor que no podía curar.

El lobo, cansado de su propio sufrimiento y rendido, comenzó a morderse el pecho, tratando de arrancar su dolor… y entonces logro sacar su alma… una pequeña partícula imperceptible, pero que brillaba con una intensa luz blanca… la tomo en su hocico y la enterró donde antes estaba el árbol del espíritu.

Por fin estaba en paz, el lobo estaba tranquilo y ya nada le dolía. Volvió  a su vida normal, con la manada, y durmiendo en su vieja guarida como antes, al paso del tiempo se olvidó del espíritu y de su alma enterrada…

El lobo jamás volvió a llorar, ni a sentir tristeza… pero… tampoco volvió a sonreír, ni a sentir la verdadera felicidad…

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-          - Pobre lobo – dijo el espíritu.
-          - Pobre espíritu del árbol.
-          - ¿Esto es como aquel árbol y el ermitaño?
-          - Parecido quizás, aunque a este lobo le tengo más lastima
-          - ¿Por qué?
-         - ¿No es evidente?, todos los seres creados en este universo poseen un alma, es lo que diferencia a cada uno de todos los demás… lo que les da la capacidad de sentir… este lobo se arranco el alma… ahora es un recipiente vacio… hasta las rocas tienen más propósitos que él… se convirtió en una criatura sin significado… su existencia solo es para alimentarse, y dormir…y quizas reproducirse.
-          - ¿Y por qué lo permitiste?
-         - Yo no dirijo la vida… ni organizo las decisiones… cada cual de las creaciones de este universo tiene un objetivo único que se cumple con su existencia… pero son libres… su destino no está definido por mi… las decisiones que toman son propias… los caminos que eligen los llevan a todos a las vidas que cruzan… quizás si aquel lobo no hubiera elegido vivir solo de principio, no se habría enamorado de aquel espíritu… pero el hubiera no existe… y todo en esta vida ocurre por una razón… el lobo es el comienzo de un ciclo de seres sin alma… de recipientes vacios… y esa es tu misión… romper ese ciclo…

-        -  No será nada fácil…

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