Acetato…

lunes, 21 de noviembre de 2011

El otro día estaba organizando una serie de acetatos de exposición, pero eran muchísimos, una enorme cantidad de acetatos sobrepuestos y desorganizados, todos en una caja, y yo tenía que separarlos y darles un orden…

El caso es que, bueno siempre me sumerjo en ese mundo fantasioso cuando estoy a solas y ese día no fue la excepción. Mientras miraba los acetatos, evidentemente podía ver del superior al segundo y tercero a través de la transparencia, pero mientras más grande era el número de acetatos en pila, más difícil se hacia la visibilidad a los inferiores y entonces pensé que así es la realidad…

La realidad es como un montón de acetatos sobrepuestos, donde cada uno de nosotros estamos en un acetato, que en ocasiones se comparte con algún grupo de personas… quizás mínimo o nulo, pero igualmente, podemos ver a través de nuestro acetato la realidad de alguien más sin realmente sentirla… Es decir… como dimensiones…

Quizás a manera de ejemplo podría decir que la humanidad se encuentra en un acetato, sobrepuesto de la realidad donde se encuentran los animales que a su vez es sobrepuesto sobre la realidad donde se encuentran los árboles y plantas. Algo así fue lo que pensé, muchas veces interactuamos con una sola realidad, percibiendo las demás sin realmente involucrarnos en ellas…

Evidentemente al igual que los acetatos de exposición, las realidades o dimensiones son infinitas, tantas que incluso hay unas que ya no alcanzamos a ver porque hay tantas capas superpuestas que la visibilidad se hace casi nula, o nula. En esas realidades que ya no percibimos es donde yo pondría a los seres mágicos, dragones, hadas, duendes, extraterrestres y el sinfín de criaturas que alguna vez se haya imaginado. Tengo la ferviente creencia que si en algún lugar hubo alguien con la capacidad de imaginar una criatura, en realidad existe una probabilidad de que esta exista…

Somos solo recipientes imaginados de un fragmento de universo… aunque no percibamos algunas cosas, estamos irremediablemente conectados unos a otros… somos fragmentos de un todo y en algún momento nos creímos individuales… en cierto modo lo somos… dueños de nuestras decisiones, pero no libres de las consecuencias que conllevan...

Por ello hay que dar lo mejor de nosotros en la vida… porque un individuo en la red del hilo rojo, hace un cambio a veces imperceptible en las conexiones que lo entrelazan… y esas mismas conexiones crean cambios a sus conexiones… y mientras más seamos… más cerca estaremos de nuevamente ser un todo complementado… y no un montón de acetatos sobrepuestos. Equivocarnos es parte del aprendizaje, asi como también lo es corregir los errores cometidos. El miedo, el orgullo, la mentira... son medios que usamos para evadir esa voz que se llama "Conciencia"... la voz que nos guia a un despertar... humilde, y etereo.

El Universo Infinito…

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