La Vida según Maya (primero)

domingo, 18 de septiembre de 2011
Primer Cuento: 

La historia del hombre que se convirtió en libro y la del topo que busca la felicidad

Carmina es una joven delgada, tiene 19 años, vive en un pueblo de alguna provincia… es muy delgada, cabello lacio y largo, no es una belleza pero tampoco es fea, tiene un hermano mayor y una hermana menor. Vive con su madre y su abuela… pero nunca conoció a su papá. Es sagitario, el fuego.
 
De pequeña tenía una nariz hermosa que tras la pubertad se volvió aguileña… con el mayor de los esfuerzos su familia logró juntar dinero para una cirugía y mejorar su aspecto… Carmina no lo creyó necesario… pero se sometió a la decisión de ellos a sus diecisiete años. Al verse al espejo después de la hinchazón mira su hermosa nariz nueva, afilada y discreta… no se siente más hermosa… ni menos… sigue su vida normal…

Era una adolescente activa, le gustaba jugar basquetbol y correr por las mañanas de vez en cuando. Poco después de la cirugía, Carmina, en uno de sus partidos recibe un balonazo en la nariz… su nariz ya no fue aguileña, pero tampoco fue afilada… y eso a Carmina, a pesar de los reproches familiares, no le importó.

A Carmina le encantan los animales y siempre ha tenido un corazón demasiado generoso para negarse a adoptar a cualquier criatura que se encuentre en la calle… su familia no lo entiende… le prohíben traer más gatos y perros a casa, son sucios y la familia es numerosa… apenas alcanza para alimentar a los hijos… así que una mascota es un lujo, ni hablar de más de una…
Carmina tiene un sueño, quiere ser veterinaria, a los diecinueve años se va a la ciudad a estudiar Veterinaria.

Manuel es un joven de diecinueve años y de vida desordenada, es un parrandero, mujeriego y bebedor recurrente… es delgado y a pesar de no ser tan atractivo, nunca le han faltado mujeres que lo busquen…

Sus padres son maestros y tienen una librería, su crecimiento estuvo lleno de enseñanzas y conflictos. La familia tradicional madre, padre y cinco hijos. El es el menor. Uno de sus hermanos vivió enfermo toda su vida, por ello Manuel no recibió las atenciones que generalmente los hijos menores reciben. Él lo resiente y por ello decide llamar la atención rebelándose de las reglas. Es virgo, la tierra.
Cuando era pequeño y jugaba con uno de sus hermanos en los columpios, Manuel mecía el columpio y en un descuido no lo vio venir y recibió un golpe que le rompió el tabique nasal… recibió una cirugía… su nariz nunca fue hermosa, ni antes, ni después.

Su hermano mayor estudiará en la ciudad y Manuel ve la oportunidad de escapar del caos familiar, ya está en edad también de cursar una carrera y sin discutirlo los padres deciden que es una oportunidad de que el tronco torcido se enderece. Estudiara sociología.

En una fiesta normal con gente normal, Carmina y Manuel, se conocen, después se aman, tienen una hija, se casan, se separan… y aunque no se vuelven a ver… siempre se amarán… ninguno de los dos, volvió a estar con nadie más…

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Es la historia de mis padres, no daré muchos detalles porque ni yo misma los conozco… es un cuento que aunque parece triste… a mi me parece maravilloso… quizás de ahí nace mi amor por los finales no convencionales o tristes si lo quieres llamar así. Cabe mencionar que mucho de lo dicho en cualquiera de mis cuentos no necesariamente es realidad. ¿Recuerdas lo que decía de la verdad mía, la tuya y la absoluta?, pues esta es mi verdad. 

El titulo de este cuento quizás no sea claro para ti, así que lo explicare: antes de que yo naciera, mis padres juraron hacer cuentos para mí. Ambos, después de separarse, cumplieron esa promesa: mi madre me escribió algunos, pero el único título que recuerdo es el del topo con gafas, ni siquiera recuerdo la historia; y mi padre me contó el del hombre que se convirtió en libro, un cuento que duro muchos años y que me contaba por partes las dos veces que lo veía al año. Quizás así quede más claro el titulo de este cuento y te ayude a entender el de los demás.

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