“A veces pensamos demasiado las cosas que simplemente deberíamos sentir…”
Yo escribí esa frase hace menos de un mes…
Alguna vez les ha sucedido?... esa extraña sensación de seguridad en algo… sin motivo aparente… simplemente, miran una foto, escuchan una canción o reciben un mensaje que… pareciera llenar el universo de estrellas brillantes en constante movimiento… como si estuvieras en una habitación a oscuras rodeado de miles de llamitas de vela girando en tu entorno… todas esas sensaciones reconfortantes en un breve segundo… porque algo… quizás el corazón, el alma, el instinto… no lo sé… pero algo te dice “Esto es para ti…”
Y de repente… la mente racional se mete y cambia esos pocos segundos por miles de preguntas como: Y si no es para mí?, y si en realidad no significa nada? como puedo estar seguro de que no me equivoco?, realmente que cereza puedo tener si no lleva mi nombre?…
Y poco a poco surgen más preguntas que te arrebatan el confort… y terminas en una enorme brecha de incertidumbre que termina dejándote dos pasos atrás del paso que ya habías dado…
Creo que nadie entenderá esto… ni siquiera sé explicarlo bien…
Debí pensarlo menos… y quedarme con lo que sentí…
Pero definitivamente… no puedo confiarme de ti…
0 comentarios:
Publicar un comentario