Vida y Obra de un Espíritu del Bosque (octavo)

sábado, 1 de octubre de 2011

Octavo Cuento: La Gitana

Dentro de un grupo de gitanos, una gitana muy hermosa y talentosa se encontraba siempre en soledad. Muchos hombres la cortejaban pero nunca aceptaba a ninguno, sin excepciones les hacia la misma pregunta:

-          -¿Eres feliz?

Y las respuestas aunque variaban siempre terminaban en:

-        -  Lo seré si tu estas a mi lado

A lo que ella les respondía:

-        -  Lo lamento, no puedo quedarme a contigo.

Siempre era la misma historia, y la gitana comenzaba a sufrir tristeza. Nadie lograba entender que era lo que deseaba pues los hombres que se le proponían eran de todos tipos, galantes caballeros, adinerados cobradores, valientes aventureros… y la gitana siempre se negaba.
Un día la gitana solitaria, envuelta en su tristeza, fue a un bosque en busca de hongos. Se llevó gran sorpresa cuando al recoger algunos bajo un gran árbol, encontró una caja enterrada, una caja de metal vieja y oxidada, junto a un viejo pergamino escrito en un lenguaje que no entendía, sin saber por qué decidió abrir la caja y encontró en ella un pequeño anillo de oro blanco. Por alguna razón se sintió feliz y sonrió como quien encuentra un viejo tesoro con un misterio escondido. Aquel anillo era demasiado grande para sus dedos finos, así que se lo colgó al cuello y guardó el pergamino, desde entonces dejo de ser triste, pero aún era solitaria… pero su vida fue feliz…
Al morir, algunos años después, fue enterrada con ese anillo del que jamás se separó. Al recoger sus viejas pertenencias encontraron el pergamino, y los gitanos, pensando que podría ser un testamento decidieron encontrar a alguien que lo descifrara. Tiempo después en su búsqueda, conocieron a un viejo erudito que logró traducirlo. Lo que el pergamino decía era: “para mi alma gemela, donde quiera que se encuentre… tuve una vida feliz… tenla tú también”.


----------------------------------------------------------------------------


-         - De nuevo el asunto de las almas gemelas, sigo sin entender – dijo el espíritu

-        -  Ha pasado tiempo, pero ¿no recuerdas ese árbol? – cuestiono la madre naturaleza.

-         - Pues todos los árboles se parecen – respondió

-         - Pequeño espíritu, también debes aprender a observar, haz memoria y recuerda.

-       - Oh!!! Claro – respondió el espíritu con un sobresalto – es el árbol donde aquel rey enterró algo, ¿es acaso lo que la gitana descubrió?

-       - En efecto, aquel rey le dejo un mensaje a su alma gemela, sin siquiera saber que lo recibiría o no, pero mantuvo la fe en ello. Y he aquí el resultado. La gitana tenía el mismo pesar que aquel rey, la ausencia de su alma gemela.

-        -  ¿Me explicaras que es eso?

-        -  No es, ”son”

-       -   Bueno, ¿qué son?

-        -  El universo es una balanza, es equilibrio, siempre hay algo que complemento a algo, así como el día a la noche o el sol a la luna, o de la misma manera que un hombre exhala lo que un árbol respira y el árbol a su vez exhala lo que respira el hombre. Las almas gemelas son eso, un complemento una de la otra. Un vínculo inquebrantable que trasciende tiempo y espacio, no tienen un principio o una finalidad, simplemente se complementan… no siempre se encuentran… ni siempre viven en el mismo tiempo… y aunque así sea, a veces no se reconocen… a veces se miran… o se sienten… pero no logran involucrarse… a veces tiene vidas hechas que no abandonan… a veces tienen miedo de sí mismas…

-       -   Vaya, ¿y todos tienen una? – pregunto el espíritu

-        -  Así es, todos en el universo, sea cual sea su forma, tienen un complemento.

-         - ¿Y qué pasa si no se encuentran?

-      - Como aquel astrologo le dijo al rey acertadamente, las veces que no se encuentran… viven como siempre… a veces son felices… a veces sufren mucho… porque aunque sean almas gemelas, son almas separadas y unidas a la vez… no se necesitan entre sí para vivir…

0 comentarios:

Publicar un comentario